Archivo de la etiqueta: Crepúsculo

Crepúsculo, de Stephenie Meyer

crepusculoLlega a nuestro país el fenómeno de literatura fantástica que ha conmocionado el panorama de la literatura juvenil internacional y que seducirá a los lectores ávidos de una historia de amor apasionante, llena de sensualidad, aventura e intriga, con la que sentirse identificados y a la vez transportados a un mundo diferente.
Cuando Isabella Swan se muda a Forks, una pequeña localidad del estado de Washington en la que nunca deja de llover, piensa que es lo más aburrido que le podía haber ocurrido en la vida. Pero su vida da un giro excitante y aterrador una vez que se encuentra con el misterioso y seductor Edward Cullen. Hasta ese momento, Edward se las ha arreglado para mantener en secreto su identidad vampírica, pero ahora nadie se encuentra a salvo, y sobre todo Isabella, la persona a quien más quiere Edward…

Al final me rendí ante el fenómeno y decidí darle una oportunidad a Crepúsculo y comprobar si era tan bueno como anunciaban y me habían dicho. Y no, no es tan bueno como lo anuncian, pero ni de lejos, pero tampoco es un mal libro.

La historia es interesante, sí, y la verdad es que tenernos pegados a las páginas de un libro sólo pendientes de una relación amorosa durante 400 páginas tiene su méritos. Por que éso es lo que pasa, 400 páginas de romance, y en las últimas 150 Meyer se acuerda de que los vampiros no pueden ser todos malos, y nos mete a un vampiro cazador obsesionado con la protagonista y que la pondrá en peligro de muerte. El culpable de que la primera mitad de la historia sea soportable es Edward Cullen, un personaje con carisma y que siempre sorprendía de alguna manera en sus apariciones, todo lo contrario que Bella Swan, una de los protagonistas más insoportables que recuerdo. Es simplemente la típica chica-paquete, perfecta para llevar en la parte de atrás de la moto, porque sabes que no se va a quejar y se va a dejar llevar sin quejarse. Con respecto a los demás personajes, los mejores son sin duda la familia Cullen: Rosalie, aunque no diga prácticamente nada, es la que a mi parecer es más coherente con su naturaleza de vampira; Alice es graciosa y simpática, más parece un duende que un vampiro; lo mejor de Jasper es sin duda su poder, quizá el más útil de todos; Emmett es un personaje contradictorio, quizá el más imponente y brutal, pero también quizá es el que más cariño le coge a Bella; Carlisle tiene la historia más interesante y Esme es la que yo creo que realmente lleva el peso de la familia. Sobre ls otros tres vampiros, ninguno de ellos tiene el carisma suficiente para ser un malo sólido y mucho menos James. Sobre los humanos que adornan la historia, pocos llaman la atención, quizá Charlie sea el que caiga mejor, pero los compañeros de clase de Bella son, como ella, un tanto insoportables. Los indios de la reserva aún no han tenido el protagonismo que supongo tendrán, pero el momento en el que Jacob le cuenta la leyenda sobre los Cullen a Bella en la playa me pareció un tanto forzado.

Sobre el tratamiento que da la autora a los vampiros, me parece original, sí, pero creo que falla en dos sentidos: si los vampiros se alimentan de sangre animal deberían sufrir alguna carencia, como sentirse débiles o no ser tan poderosos como sus “hermanos” que sí se alimentan de humanos; y lo de que los vampiros brillen a la luz del sol me pareció un tanto ridículo, quizá sentirse débiles habría sido una opción mejor.

Sobre el arte literario de Meyer, poco se puede decir, excepto un lenguaje pobre, unos diálogos que en muchas ocasiones sonaban forzados, momentos realmente confusos… vamos, que espero que realmente haya mejorado a lo largo de la saga, porque la mujer lo necesitaba. Y menos mal que me aclararon que la autora no deja en el aire la situación de la vampira Victoria, que sino, ya me parecería de delito.

Y sí, seguiré leyendo la saga porque me interesa ver la transformación de Bella en vampira (es algo inevitable) y si con este cambio se hará menos insportable.

Nota: 5/10

2 comentarios

Archivado bajo Literatura

Top 25: Las mejores canciones del 2008 (I)

Si hace poco repasaba los mejores debuts de este año, ahora le toca el turno a las mejores canciones de este año que ya estamos a punto de cerrar. La cosa estuvo difícil y reñida, pero finalmente reduje la lista a 25, las 25 que para mí más han destacado, brillado y sorprendido. Así que no digo nada más, simplemente disfrutad de las canciones.

Sigue leyendo

Deja un comentario

Archivado bajo Música

“Crepúsculo” o lo que pasa cuando juntas hormonas y vampiros…

edward-bella-screenshot-twilight-series-1374149-446-299

Me van a perdonar los fans de Stephenie Meyer, pero este post no es para ellos. Pasad de largo, avisados estáis.

Edward: Sí, he dejado de intentar ser bueno, ahora voy a hacer lo que quiero y lo que sea que tengo que ser.

Bien, ayer fui a ver Crepúsculo sin ningún tipo de prejuicio ni más pretensión que la esperanza de que fuera mejor que el libro. (Porque, señores, el libro es un verdadero asco). Mi pretensión se cumplió en algunos aspectos. El primero: la estética. Bosques húmedos, todo en un predominante verde y gris, un juego muy bien hecho con el agua… realmente consiguen el ambiente. El segundo: la tensión entre los personajes, girando todo en torno a Bella. Creo que a mucha gente no le ha gustado el reparto (que si Edward no era bastante guapo, que si Bella no era bastante pardilla… en fin), de lo que yo discrepo. Hacen los dos un papelón y mejoran la sosez de los personajes del libro. El tercero: el ritmo. Alternan de forma sencilla y dinámica escenas tranquilas (escenas “valle”) y escenas de tensión -más sexual que de otro tipo- o de acción (escenas “cumbre”), algo tan básico que a nuestra querida Meyer se le olvidó incluir en el libro.

En la novela, el ritmo brilla por su ausencia y el único ciclo a seguir que hay es el de las hormonas de los protagonistas. Hacia las últimas cien páginas, a la escritora se le aparece la Virgen y se da cuenta de que no ha puesto a ningún “malo”, así que aparecen de la nada los vampiros-no-tan-buenos, que el guionista ha tenido la decencia de incluir desde el principio de la trama como una amenaza cada vez más cercana. Vamos, algo con sentido. No digo que sea un genio ni que hayan hecho nada original, pero han hecho bien lo que han podido.

Edward: Me debatí toda la noche, mientras vigilaba tu sueño, por el abismo que mediaba entre lo que sabía que era correcto, moralmente ético, y lo que realmente quería.

No quiero ser tan dura, realmente me gustó leer Crepúsculo… un verano en la playa, para olvidarlo durante el invierno. Ahora en serio, recuerdo que sí me gustó de verdad la evolución del personaje de Edward. No me he leído los demás porque ya me desesperó bastante la actitud “paquete” de Bella y ese dejarsetwilight-backlot-21 dominar por un vampiro… que vale que sea un ser sobrenatural, pero eh, que ella es la chica, ergo ella tiene el poder. Un ejemplo del libro del papel dominante:

Edward (a Tyler):  Lamento que se haya producido algún tipo de malentendido, pero Bella no está disponible esta noche. Para serte totalmente sincero, no estará disponible ninguna noche para cualquier otra persona que no sea yo.

No quiero destripar nada, tan sólo recalco la agradable sorpresa que me llevé con la banda sonora -como ya nos iba avisando Hermes- y con la música que desprenden los propios protagonistas en determinadas escenas.

En definitiva, la película consigue entretener, distraer y… si después os vais a ligar, mejor, para aprovechar tanto derroche hormonal de forma práctica y divertida.

Edward: Y entonces el león se enamoro de la oveja.

Bella: Qué oveja tan estúpida.

Edward: Qué león tan morboso y masoquista.

4 comentarios

Archivado bajo Cine, Literatura

A Paramore le van los vampiros

O por lo menos la historia que cuenta Stepehenie Meyer en la saga de libros Crepúsculo y que acaba de ser adaptada al cine por la directora Catherine Hardwicke, porque ellos han comParamorepuesto y tocan la canción principal de la banda sonora del film.

Paramore es uno de esos grupos que hacen las delicias de emos o pseudoemos, pero que a mí me cae especialmente simpático, principalmente porque su vocalista, Hayley Williams, es de una calidad que no se ve por ahí fácilmente y su carisma es indiscutible. Además de éso, Paramore es un grupo que incluye en sus canciones alguna que otra melodía distinta de las que suelen inundar la música de este tipo de grupos (como es el caso de la canción Fences) y sus canciones parecen todas distintas y no todas iguales. Y otra cosa que los hace merecedores de mis simpatía es su juventud, ya que saltaron a la fama cuando ella apenas tenía 17 años y el resto de miembros del grupo rondaban esa edad.

Hablando ya de la canción, Decode es un tema pegadizo, con ritmos cambiantes y una buena demostración del chorro de voz de la vocalista. Además, en la letra han jugado bien con las insinuaciones a la sangre y a la no humanidad del protagonista. No es un tema que pasará a la historia de la música, pero sí es un tema que acompaña bien a la historia de vampiros de Crepúsculo, película que comentaremos cuando se estrene en los cines españoles. A continuación os dejo con el videoclip:

Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Cine, Música