El caso Eluana

No soy muy dado a hablar sobre política o temas sociales a la ligera, pero el msimo día que fundamos este blog decidimos que no sólo nos íbamos a limitar a lo cultural e íbamos a tratar todo tipo de temas y hasta el momento yo no había hecho uso de mi palabra para tratar temas políticos, éticos o sociales. Pero hoy, viendo por la mañana uno de estos magazines tan característicos de la tele patria (El programa de AR, para más señas) trataron un tema de rabiosa actualidad, el caso Eluana que tiene convulsionada y divida a la sociedad italiana.

Para poneros en antecedentes, Eluana es una joven italiana que hace 17 años quedó en coma, con sólo 20 años. Desde entonces, ha vivido en hospitales, enchufada a una máquina que le nutre e hidatra, con un cérebro en preluana-englaro12156746461265035456áctica muerte cerebral y sin ninguna de sus funciones motoras activas. El padre de la joven, argumentando que Eluana había dejado claro que prefería morirse antes que permanecer en coma o estado vegetal, lleva años luchando para que la justicia italiana dé vía libre a sus pretensiones de proporcionarle a su hija una muerte. En noviembre de 2008, finalmente el Tribunal Supremo italiano le dio la razón y le dio vía libre para desconectar a Eluana de las máquinas que la mantienen con vida proporcionándole alimento y agua. Desde entonces, ha habido una auténtica locura en Italia, con manifestaciones a favor y en contra de la decisión del Supremo, con Berlusconi amenazando con promulgar una ley express para evitar la muerte de Eluana o la Iglesia Católica calificando el hecho de “asesinato”, y aún a día de hoy no se ha llevado la desconexión de Eluana.

Bien, ya os he puesto en antecedentes, así que ya puedo pasar a tratar el tema y los dos puntos que más me interesan.

El primero de ellos es el intento del sistema legislativo y ejecutivo de imponerse a una sentencia del máximo órgano del poder judicial italiano. Algo que, desde mi punto de vista, rompe todas las reglas de la democracia y la división de poderes de la que se goza en los países denominados democráticos. No me sorprende ni un pelo del politicucho de melio pelo de nombre Silvio Berlusconi, un hombre con más que probados casos de corrupción y relación con la mafia, pero que misteriosamente sigue en el poder. Recuerdo perfectamente que en mi última estancia en Irlanda, (hará unos tres años) en clase hicimos una votación del líder europeo más odiado, y todos, absolutamente todos los europeos no italianos allí presentes votamos por este hombre, ante la mirada avergonzada de dos italianos de mi clase berlusconistas confesos. Aún recuerdo la vergüenza que me produjeron las declaraciones de Berlusconi comparando las celebraciones de su victoria en Roma con los camisas negras que desfilaban honrando a Mussolini. Me pareció uno de los mayores desatinos de la política internacional de los últimos años. Y ya como último apunte en este punto, ¿soy yo el único que ve semejanzas entre la situación de la República Italiana actual con la II República española? Es decir, división social muy fuerte, fuerte presencia de la Iglesia Católica en la vida social italiana y una Cámara fuertemente divida en un bloque de izquierdas (que agrupa a fuerzas tanto de centro-izquierda como de extrema izquierda) y uno de derechas (con representantes de la centro-derecha y la derecha más extrema) como pasó en España con el Frente Popular y el Bloque Nacional.

Ya el siguiente punto y quizá el más polémico es el de la intromisión de la Iglesia Católica en un tema que está alejado de sus jurisdicciones, el de la libertad individual y personal de cada uno. Pero bueno, supongo que ésto no es ninguna sorpresa para los españoles, que estamos acostumbrados a que la Iglesia Católica nos intente adoctrinar en temas como la moral, el matrimonio, el aborto, la eutanasia o a quién darle el dinero y ayudados por esa caterva de periodistas que tienen a nómina en la COPE. Primero de todo, creo que la Iglesia Católica está aferrada a una situación que ya no existe, la de la catolicidad de la mayoría de la población y a su papel preponderante en la sociedad, y siguen actuando como tal, sin darse cuenta que esta actitud lo único que hace es perjudicarla cada vez más. Y además de éso, creo que la Iglesia tiene una hilera de problemas internos que arreglar: el obispo ultraconservador William Richardson y su negación sistemática del Holocausto judío, el silencio que lleva a cabo ante los casos de pederastia de sacerdotes, las críticas que el Opus Dei ha lanzado contra una película (porque digo yo que tendrán mejores cosas que hacer, ¿no?) o los escándalos que acaban de surgir alrededor del fundador de los Legionarios de Cristo. No soy yo el que se opone a que los curas usen sus iglesias para infundir su ética y moral en sus feligreses, pero que por favor, no intenten imponer todos sus puntos de vista al resto de la sociedad, como si todos fuésemos feligreses, porque algunos somos agnósticos (hace mucho que decidí que a mí la religión me la refanfinla, como diría Rosa Díez) y otros son ateos y no tenemos porque acatar sus preceptos morales.

Y ya por último, no me quiero ir sin tratar el latente tema de la eutanasia en todo ésto, ya que para mí la eutanasia no es más que el derecho a morir como uno decida si lo desea y ese derecho es personal, y si alguien ha firmado un testamento vital, lo ha decidido por una enfermedad que no le deja vivir o bien porque sus deseos eran conocidos por toda su familia, no concibo a nadie capaz de interponerse en su decisión, porque esta decisión es totalmente ajena a la sociedad, es una decisión individual, y si empezamos atacando las libertades individuales de cada uno, no sé cómo acabaremos. Y seamos sinceros, ¿de qué sirve una vida que no quieres vivir?

Hermes Argifonte

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4 comentarios

Archivado bajo Piensa un poco antes de hablar

4 Respuestas a “El caso Eluana

  1. La división de poderes no es tal. Aquí mismo los jueces del tribunal supremo los escogen los propios partidos.

    Una breve matización. Por razones ajenas a mí, me veo “obligado” a escuchar la COPE. Allí pocos periodistas hay. Quitando a Losantos, el resto de la plana mayor son economistas, historiadores de medio pelo o vividores, que no tienen ni tendrán jamás un título universitario de periodismo.

    La catolicidad aquí peligra, ya que cada vez somos más dueños de nosotros mismos y la ciencia nos permitirá crear nuestros propios dioses. Ahora el último clavo ardiendo al que pueden aferrarse es África, que por la falta de comunicaciones, tienen vía libre para adoctrinar en poblados y máxime si envían a voluntarios.

    En cuanto al caso en sí, pese a que estoy completamente a favor de la eutanasia siempre que el paciente decida o lo haya decidido en el pasado, este caso en concreto me escama porque no es tanto una inyección o una desconexión con muerte rápida, si no que van a dejarla morir de inanición y de sed durante las apróximadamente dos semanas que durará la situación. Queda patente el baremo de la sociedad si, siendo un asesino, esperas en el corredor de la muerte a que te den una inyección y morir en tan solo cinco minutos (con sufrimiento, pero cinco minutos), y si eres una persona normal cuyo único delito haya sido querer vivir en plenitud, pueden dejarte morir de una forma terrible, ingrata e inmoral.

    P.D. Un post muy interesante y que abre debate. Sin menospreciar a los anteriores (que me han descubierto ciertos artistas musicales notables que ahora escucho), se agradecen este tipo de mensajes. Enhorabuena.

  2. tresenraya

    Lo que yo me pregunto es, si alguien muy muy religioso decide que prefiere morir a vivir enchufado a una máquina, porque ésa es la voluntad de Dios -o cualquier motivo similar de índole religiosa- ningún cura se escandaliza ¿por qué se ha de meter toda la iglesia italiana en el asunto?
    Lo único que sé de Berlusconi es que me da un ai de puro miedo cada vez que le oigo abrir la boca. Que podría engendrar un hijo, dijo. El muy cabrón. Cada vez que lo pienso, tengo que contener las ganas de ponerme cínica…

    Por otro lado, lo complicado de la eutanasia es que en España, cooperar en el suicidio es delito. Si consideramos la eutanasia como un tipo de suicidio… la asistencia es delito. Por no hablar que de la asistencia a la inducción, hay una linia muy muy fina. Estoy de acuerdo con lo que dices, que una vida que no puede ser vivida, no merece la pena. Pero entiendo que es complicado legislar sobre ello.

    Un saludo =)

  3. La verdad es que está genial el blog. Te añado en nuestro blogroll; en caso de que prefieras estar al margen avísanos y lo quitamos sin problemas.

    un saludo

  4. Creo que el debate de la eutanasia, ya sea el caso de Eluana o cualquier otro, está cimentado en algo que damos por supuesto muy rápidamente: que podemos ponernos en el lugar de una persona paralizada o en estado vegetativo. Yo, si os digo la verdad, no sé si querría seguir viviendo o morirme, no puedo ni imaginarme con cierta aproximación a la realidad el llevar una vida así.

    Aunque, como casi todo el mundo, he dicho alguna vez “Prefiero que me desconecten si llego a estar en ese estado”, por mi carácter, mis pasiones y mi forma de vida, lo pienso mejor y he de reconocer… que no tengo ni idea.

    Bienvenido(s), Cierraelmaletero (¡buen nombre!, y lo poco que he visto del blog, estupendo), y muchas gracias por ponernos en el blogroll. =) (Por cierto, muy buena la encuesta… yo he votado por comerme a Rafa Nadal, porque las demás opciones podrían causarme la muerte o una molesta indigestión).

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