Karate Kid, o el encanto de los 80

Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi. Debía tener quizá cinco o seis años, y la echaban en la gallega.  Yo estaba en uno de mis primeros años como karateka, años que aún no han acabado, así que la emoción era mayor. Iba a ver una película sobre mi deporte, y la verdad es que me dejó fascinado.

La historia de superación de Daniel Larusso (o Daniel-san, como le llama el señor Miyagi), interpretado por Ralph Macchio, acompañado por el afable y a la vez estricto señor Miyagi (intepretado por el irrepetible Pat Morita, nominado por esta película takarate-kid17nto para el Globo de Oro como para el Oscar, que realmente nunca había practicado artes marciales y utlizaban un doble para algunas de las escenas) era una historia al alcance de cualquier karateka de seis años. Una historia en la que el bueno, después de haber sido maltratado por los pandilleros  Cobra Kai (el karate malo, algo que se ve también en el color de sus karateguis o kimonos, negros, en contraposición del kimono de Daniel-san, blanco) alumnos de un sádico y cruel instructor de karate, se entrenaba duramente para darles su merecido donde debe ser: en el tatami, compitiendo.

Cierto es que la película está llena de clichés y de convenciones para hacerla una cinta lo más comercial posible, como es el caso de la presencia femenina (de la mano de una jovencísima Elisabeth Sue) y la historia romántica paralela que sirve poco más que de alivio de las escenas de entrenamiento o enfrentamiento. Pero aún así, todo ésto tiene su encanto, y cuando tienes seis años y la ves, y ves a Daniel-san pulir cera y quitar cera y al mismo tiempo tú estás practicando los mismos movimientos en tu sofá, o lo ves ponerse por primera vez su karategui y te hierve la sangre al ver lo aparentemente fácil que es para Daniel-san conseguir un cinturón negro al que nunca pensabas llegar y llegaste once años después.

He leído en alguna que otra crítica de la película diciendo que ésta es una de las más paradigmáticas de la década de los 80, de la década pop. Todo es pop, fácil de digerir, con las dosis necesarias de humor (¿quién puede olvidar la risa del señor Miyagi cuando tira a Daniel-san de la barcaza?) y romanticismo y una historia cercana al espectador, una historia que transmite superación, esfuerzo, dedicación y sobre todo, una de las enseñanzas máximas del kárate: la pelea es sólo el último recurso. Y a quien le interese, está basada en un relato corto del japonés Kenzaburo Oe, concretamente A veces el corazón de la tortuga.

Sin duda, no será una de las mejores películas de la historia, pero sí es una de las mejores películas de mi vida.

PD: Y sí, el 90% de las personas que conozco me han preguntado por el golpe de la grulla, es algo inevitable.

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo Cine

3 Respuestas a “Karate Kid, o el encanto de los 80

  1. Si lo ha sido de tu vida lo es de la historia. Todos tenemos “esas” películas que nos han marcado, nos han hecho crecer, nos han emocionado secretamente. Son las mejores, aunque no estén en las listas de éxitos. Yo, por ejemplo, me enamoré por primera vez a los 14 de la niña protagonista de una peliculita que pasó casi desapercibida. Se llamaba “Un pequeño romance” y ella era… ¡Diane Lane! La saga Karate Kid pertenece a un género que ya no se hace y que se agradece recuperar de vez en cuando. Y pensar que Ralph Macchio ha desaparecido prácticamente y quien le sustituyó fue nada menos que una adolescente Hillary Swank que hoy atesora ya dos Oscars… (!)

  2. ¿La volviste a ver en TVE1? La echaron hace escasos días y pude verla.

    También es de mis favoritas y sin duda alguna una de las que mejor define a la generación ochentera#.

    El descubrimiento de Elizabeth Shue me ha conmocionado XD. No era tan claro como el de Jennifer Connelly en “Érase una vez en América”, pero… Karate Kid y Cocktail, difícil estar en dos películas que marquen una década.

    Por cierto, fantástico blog. Felicidades a ambos.

    #Gran vídeo que te traerá muchos recuerdos: http://es.youtube.com/watch?v=SMB0eMbim3Y

  3. papalbina

    La adoro y yo no tenía 6 años cuando la vi por primera vez. Yo tengo un catálogo largo de este tipo de películas que mi novio odia porque el nunca las vio antes de los 30… Claro, luego hay peleas cuando yo quiero verme uno de estas pelis xDDD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s